miércoles, 14 de marzo de 2012

Los escalofríos de mi corazón...


Si pudiera hacer que el tiempo perdiese su rumbo. Que dudase de sí mismo, que no supiera si escoger un camino u otro. Encerrarlo dentro de un gran laberinto. Pisar las horas muertas. Y desde las nubes, de puntillas, ver cómo esperas una respuesta. Escuchar palabras. Sólo escucharlas, escucharlas desde el tejado del día a día. Déjame saber que existe, tan cerca, tan lejos. Reeditar este sentimiento y así no mostrar debilidad. Las palabras de aquel día, mis risas esperanzadas. Los escalofríos de mi corazón. Quise poder tener la habilidad de leerte el pensamiento. Pues no quiero volver a caer en un nuevo “supongo”. En un nuevo “creí” que acabe con la última pista de este solitario comienzo.

Rellenamos los depósitos de amor...

Tengo legañas en los ojos y restos de tus manos en mi piel. Tu mirada y la mía lucharon a decirse cosas bonitas y ganaron las dos. Jugamos a un baile prohibido desafíando las prohibiciones y te sentí dentro, muy dentro. Te mordí los labios dejándote la marca de mis dientes, por si al mirarte al espejo no recordabas quien soy. Nos escondimos bajo las sábanas y desaparecí de este mundo para caminar entre las estrellas. Mi alma bailó por toda la habitación e incluso he de confesarte, se me escapó una lágrima de felicidad. Rellenamos los depósitos de amor con unos doscientos besos, o más, quien sabe...

domingo, 15 de enero de 2012

La distancia


La luna llena se ha convertido en una excusa perfecta para intentar explicarlo todo, porque te fuiste. Y ahora es ella quien se duerme en tus ojos mientras piensas en lo que sentías cuando estabas conmigo. Entiéndelo, no quiero que dejes de pensar en tus recuerdos. No siento que sea el momento de olvidarte. Te siento conmigo en cada parpadeo, en cada segundo en el que el pasado vuelve continuamente al presente, como si estuviera enamorado de él. Por eso siento ese ligero escalofrió que estremece mis sentidos cuando recuerdo que es allí, donde un día fui corriendo hacia ti con la intención de bailar , de creer que estábamos vivos porque todavía sentías eso, eso que no puedes explicar porque es diferente, único e inevitable. Porque te quiero y te querré toda mi vida, aunque ya no estés aquí y vuelva a separarnos la distancia.



(...)


Creo que todavía te quiero, que aunque no pueda ni verte ni sentirte es algo que nunca dejare de sentir. Siento que es inevitable recordar tu mirada cada mañana, cuando tus besos hacían de despertador. Y me muero y me moría porque ese sueño no acabara nunca, porque fueras mía todos los días de tu vida. Pero todo eso cambio y has cambiado, porque ya no estamos en el mismo sitio que antes. Y entonces, en un instante, lo supe. Supe que no volverías porque habías encontrado eso que para mi era un sueño contigo. Que las ilusiones corrían locamente en el reflejo de tu mirada, cuando lo veías a tu lado y sentías que era para siempre. Que estoy borracho de amor o eso intento sentir cuando veo que todo es perfecto en tu vida y no es conmigo, la mirada se me nubla y no quiero mirar, y no quiero mirarte y ver como le besas. Y justo en ese momento empiezo a odiarte y a odiarme por no poder sentir que te quiero, por no poder sentir que ya no somos invencibles, que ya nunca seremos nada, solo un recuerdo.



miércoles, 7 de diciembre de 2011

No hace falta.




No hace falta que lo dudes, solo quiero resolver mis cicatrices del mejor modo. No hace falta que lo extrañes, solo quiero enseñarte el corazón muy poco a poco . No hace falta que te expliques, solo cuéntame qué piensas del amor ahora que estamos solos y nos perdemos en esta simple mirada. No hace falta que huyas y te cubras bajo el velo de la apariencia. No hace falta que te asustes de lo que probablemente venga a partir de ahora. No hacen falta palabras que dejen sin pulso a mi corazón, solo susurros que produzcan ese nerviosismo tan deseado. No hace falta que me expliques que la tristeza siempre va del corazón hasta los ojos, que podemos ahogarnos en el silencio más eterno... No hace falta... decir si quiero o no quiero un poco más, quién quiere dar y quién pedir, quién sabe lo que cuesta preguntar cuando ya sabes lo que vas a oír... Déjame permanecer aquí, a tu lado. No dejes que vuelva a sentir cómo el amor se va de la ciudad.


La magia.



Una melodía es como ver a alguien por primera vez: la atracción física, el sexo... [...] Pero entonces conoces a la persona y eso es la letra: su historia, quiénes son en realidad... Es la combinación de las dos lo que crea la magia.

Tengo ganas de ti.



Y entonces me alejo así, viéndola asombrada, mientras sonríe. Y soy feliz. Como hace mucho tiempo que no lo era... Culpable sólo de la inscripción que ocupa toda la fachada de su casa. Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos. No tengo pasado. Sólo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. Y de ser feliz. Con ella. Hasta lo he escrito: " tengo ganas de ti."

jueves, 24 de noviembre de 2011

Todos los días de mi vida.


Voy clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas, susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda, hablándote con las manos que son las que mejor se entienden. Para el reloj. No me importa la hora que sea. Si es de día o es de noche, a nosotros no nos afecta. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi corazón. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es lo que me apetece hacer hoy y todos los días de mi vida.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Atrévete.



Hoy siento que la vida tiene otro sentido. Que los rayos de sol atraviesan mi piel dándole más sentido a cada movimiento. Que el alcohol traspasa la sangre y me deja bailar libremente, sin tener que pensar en si está bien o mal. Que estoy cansada de sueños rotos y promesas que nunca se cumplen. Que nadie se va a quedar esperándote ni siquiera en las fantasías que perturban tu cabeza cuando cierras los ojos, por eso tienes que salir, correr, gritar, sentir que la vida es otra cosa. Aprende a vivirla aferrandote a cada segundo porque la vida, simplemente, es demasiado corta para ser insignificante. Atrévete.

martes, 22 de noviembre de 2011

Hoy me apetece...

Hoy me apetecen curvas, y conducir caricias por los kilómetros de tu piel. Tirarme de cabeza en el marron de tus ojos, nadar en él. Que me ahogues entre mil abrazos. Hoy me apetece llamarte ‘guapo’ y leerte en los versos que escriben tus labios. Ensayarte sonrisas, vestirme desnuda. Que me imagines en tus pensamientos. Hoy me apetece dormir contigo, y que me despiertes mañana. Soñarte en mis pesadillas. Que me rescates desde el otro lado de la cama. Hoy me apetece besarte y que me comas a besos. Bucearte entre las sábanas, decirte que te he echado de menos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Escupiendo palabras de amor...



Y quedarte sentada justo en ese bordillo y jugar a poder caerte para que pudiera venir corriendo y protegerte con sus brazos aunque solo fuera un sueño. Y sentir que la vida merecía la pena aunque los momentos no pudieran volver a repetirse. Porque el caos que llevas dentro es solo el reflejo de lo que siente tu corazón.
 Un día alguien me dijo que lo importante en la vida era tener el valor de cruzar esa línea, de arriesgarse, para así poder decir que lo has perdido todo ,pero que gracias a esos segundos en los que no te quedaba nada sabias que habías sido la persona más feliz del mundo , y por eso estabas ahí, en ese preciso momento, sonriendo , con una botella en la mano, escupiendo palabras de amor…